El revés de los multifondos
El 2021 fue un año complejo para los inversionistas en Chile. Pese a tener un escenario global muy positivo para los instrumentos de riesgo, la bolsa chilena cerró el año con magras ganancias en torno a 3%. Por otra parte, el CLP se depreció más de 16% y los bonos locales tuvieron caídas de alrededor…
El 2021 fue un año complejo para los inversionistas en Chile. Pese a tener un escenario global muy positivo para los instrumentos de riesgo, la bolsa chilena cerró el año con magras ganancias en torno a 3%. Por otra parte, el CLP se depreció más de 16% y los bonos locales tuvieron caídas de alrededor de 10%.
En este contexto, el año pasado fue muy particular respecto a los resultados de los multifondos de las AFP. La relación clásica de retornos se mantuvo, esto es, el fondo A que es el que toma más riesgo fue también el que alcanzó el mejor desempeño (por sobre el 20% en pesos). En el otro extremo, el fondo E que incorpora vehículos más defensivos obtuvo la peor rentabilidad cayendo más de 7%. Sin embargo, la estructura de riesgo de los fondos se vio completamente alterada.
El fondo E, pese a tener en torno al 95% en instrumentos de renta fija, fue el más riesgoso del año, superando el 11% de volatilidad. Esto es 1,5% más volátil que el fondo A que alcanzó un 9,8% durante en 2021. Para poner esto en perspectiva, el mismo fondo E en 2020 registró un riesgo de 5,9% y 4,3% promedio en 2016-2020.
De mantenerse este comportamiento, el inversionista del fondo E que históricamente “dormía tranquilo” ya no necesariamente podrá seguir haciéndolo. Hoy movimientos más violentos serán más comunes.
Esperemos que la menor incertidumbre política, el fin de los retiros y un clima global menos crispado traiga consigo tranquilidad a la renta fija chilena. No está fácil.
Esta columna fue publicada originalmente en el diario La Segunda el 3-Febrero-2022 [LINK]
Damián Gelerstein
Socio Fundador | Ingeniero Civil UC
Se ha desempeñado como profesor e investigador en la misma casa de estudios. Anteriormente trabajó como estratega en IM Trust generando portafolios de inversión para clientes de alto patrimonio. Su investigación se centró en el uso de la tecnología como aporte al pensamiento crítico.